El jefe de Gabinete contrató a Guillermo Ledesma para afrontar investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito y otros episodios que tensionan al Gobierno.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, decidió reforzar su estrategia judicial en medio de las causas por corrupción que lo involucran y contrató como abogado a Guillermo Ledesma, quien supo defender al empresario Alfredo Yabrán.
La decisión se da en un contexto complejo para el funcionario, cuya continuidad dentro del gobierno de Javier Milei quedó bajo análisis tras una serie de cuestionamientos vinculados a su patrimonio y movimientos financieros. Entre las causas en su contra figuran una investigación por presunto enriquecimiento ilícito y otra relacionada con un viaje a Punta del Este.
Pese al respaldo político expresado desde la Casa Rosada, el caso sigue generando tensión interna. A esto se suma la controversia en torno a su entorno profesional, luego de que trascendiera que una escribana vinculada a sus operaciones había sido investigada en el pasado por maniobras relacionadas con el narcotráfico.
La elección de Ledesma tampoco pasó desapercibida. El abogado cuenta con una extensa trayectoria en el ámbito judicial, pero también estuvo ligado a figuras polémicas. Además de haber representado a Yabrán, su nombre surgió en el pasado en torno a un episodio vinculado al empresario venezolano Guido Antonini Wilson, lo que reavivó cuestionamientos en el plano político.
Las causas contra Adorni quedaron radicadas en el juzgado de Ariel Lijo, quien además interviene en otros expedientes sensibles y mantiene aspiraciones dentro del ámbito judicial. En paralelo, el funcionario deberá prepararse para una eventual citación a indagatoria y también para responder ante el Congreso en su próximo informe de gestión.
Con este escenario, la situación judicial de Adorni se convierte en un nuevo foco de conflicto para el oficialismo, en un contexto político atravesado por disputas internas y creciente presión de la oposición.
