A través de un programa municipal, los operativos se desplegaron en todo el partido para mejorar la seguridad, prevenir enfermedades y recuperar el espacio público.
La Municipalidad de La Plata informó que entre 2025 y 2026 ya se retiraron más de 2 mil vehículos abandonados o incendiados de la vía pública, en el marco de una política orientada a reforzar el orden urbano y la salubridad.
Los operativos se llevan adelante a través del Programa Municipal de Remoción y Compactación de Vehículos Quemados y Abandonados (PROMUCO), impulsado por la gestión del intendente Julio Alak.
Desde la implementación del plan, la Comuna removió un total de 2.168 rodados que habían sido detectados por agentes en recorridas o reportados por vecinos. Las intervenciones se realizaron en distintas localidades del partido, incluyendo Abasto, City Bell, Gonnet, Villa Elvira, Los Hornos, Tolosa y el casco urbano, entre otras.
El objetivo principal de la iniciativa es eliminar focos de infección y potenciales criaderos de mosquitos y roedores, contribuyendo así a la prevención de enfermedades como el dengue y el hantavirus. Además, se busca liberar espacios comunes y mejorar las condiciones del entorno urbano.
El programa también tiene un impacto social: los fondos obtenidos de la venta de la chatarra resultante de la compactación son destinados a entidades de bien público. En ese sentido, en octubre pasado lo recaudado fue entregado a la Hospital de Niños Sor María Ludovica.
Desde el Municipio recordaron que los vecinos pueden denunciar la presencia de vehículos abandonados o incendiados a través de la línea 147, lo que activa el proceso de verificación y eventual remoción.
Cómo es el procedimiento
El protocolo comienza con la denuncia o detección del vehículo. Luego, intervienen de manera coordinada las áreas de Seguridad, Control Urbano y Convivencia y el programa “Ciudad Limpia”, cuyos agentes colocan una oblea de notificación e informan al propietario.
A partir de ese momento, el titular dispone de un plazo de diez días hábiles para retirar el rodado o regularizar su situación. Si no lo hace, el vehículo es trasladado al predio logístico municipal.
En caso de no ser reclamado en un plazo de seis meses o de encontrarse en estado irrecuperable, se procede a su compactación. El material obtenido se comercializa como chatarra y lo recaudado se destina a fines solidarios.
