El capitán de la Selección Argentina y embajador de UNICEF participó de un acto en la Casa Blanca junto al Presidente que se vio envuelto en escándalos por pedofilia y bombardeo en colegios de medio oriente.
La presencia de Lionel Messi en un evento oficial en la Casa Blanca junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una fuerte polémica en redes sociales con muchos comentarios negativos hacia el 10 y reavivó el clásico debate futbolero y político entre el rosarino y Diego Armando Maradona.
El encuentro ocurrió durante un reconocimiento al Inter Miami por la obtención del título de la MLS 2025. En el acto, Trump ingresó acompañado por Messi y por Jorge Mas, uno de los dueños de la franquicia, mientras el plantel se ubicaba detrás del mandatario.

Las imágenes del capitán de la Selección Argentina aplaudiendo durante el discurso presidencial circularon rápidamente y provocaron reacciones encontradas. Muchos usuarios cuestionaron la participación del futbolista en un evento político, especialmente en medio del complejo escenario internacional que atraviesa Estados Unidos, no sólo por el conflicto en medio oriente, sino también por las acusaciones hacia Trump, quien ha estado presente en la Isla de Epstein donde sucedían vejámenes a mujeres, niños y niñas.
En ese contexto, en redes sociales volvieron a aparecer comparaciones con Diego Armando Maradona, a quien jamás le tembló la voz para expresarse políticamente, defendiendo los derechos humanos y de los trabajadores hasta el cansancio. Varios usuarios recordaron declaraciones del exfutbolista argentino contra líderes políticos y su postura crítica frente a Estados Unidos. Otros, en cambio, defendieron a Messi y señalaron que su presencia respondió a un compromiso institucional del club, más que a una postura política personal.

De todas maneras, la discusión también reflotó un episodio ocurrido tras el Mundial de Qatar 2022 que marcó a los argentinos, cuando Messi evitó salir al balcón de la Casa Rosada con la Copa del Mundo para «no dar señales políticas». Para algunos críticos, su presencia en la Casa Blanca contradeciría esa decisión.
Más allá de las interpretaciones, el episodio volvió a mostrar cómo cada aparición pública de Messi puede trascender lo deportivo y generar debate en el plano político y social. En un contexto en el que millones de menores tienen al astro argentino como referente, él no logró estar a la altura, exponiéndose con una de las figuras más controversiales en la actualidad y con imagen sumamente negativa, que incluye desde la violencia institucional hasta la pedofilia.
Un mal timming y una postura política ya públicamente expresada por parte del rosarino, que termina por definir la decisión de millones de argentinos que a menudo se preguntaban ¿Messsi o Maradona?
