La Justicia convirtió su detención en prisión preventiva y autorizó que continúe el proceso bajo arresto domiciliario con tobillera electrónica. El traslado aún no se concretó por demoras administrativas.
La Justicia resolvió conceder el arresto domiciliario a L. P., el joven de 28 años acusado de provocar la tragedia vial ocurrida en San Vicente, en la que murieron cinco personas.
La medida fue dispuesta por el Juzgado de Garantías N° 8, que convirtió la detención del imputado en prisión preventiva y, al mismo tiempo, autorizó su morigeración bajo la modalidad de arresto domiciliario con monitoreo electrónico.
Como parte de las condiciones impuestas, el acusado tiene prohibido mantener cualquier tipo de contacto con los familiares de las víctimas y con los testigos clave de la causa mientras avanza la investigación judicial.

No obstante, el traslado al domicilio aún no se concretó. Según trascendió, la demora obedece a cuestiones administrativas vinculadas al Servicio Penitenciario Bonaerense y al sistema encargado de instalar el dispositivo de monitoreo electrónico.
Frente a esta situación, los abogados defensores, Alfredo J. M. Gascón, Miguel Ángel Molina y Alfredo Gascón, presentaron un nuevo escrito para solicitar que la resolución judicial se haga efectiva de manera inmediata. En la presentación sostuvieron que las demoras operativas no pueden impedir el cumplimiento de una decisión ya adoptada por la Justicia.
El imputado continúa procesado por el delito de homicidio culposo agravado por la pluralidad de víctimas fatales.
El siniestro vial dejó un saldo de cinco personas fallecidas: Ninfa Cabañas (49), Serafina Benítez (31), Juan López (29), la niña Brailin Benítez (7) y el pequeño Maicol Benítez, de apenas dos meses.
