El organismo de la ONU advirtió sobre las graves consecuencias que puede tener la privación de libertad en niños y niñas y pidió acceso independiente a los centros de detención. Las protestas dejaron miles de muertos, según cifras oficiales y organizaciones de derechos humanos.
UNICEF exigió a las autoridades de Irán la liberación inmediata de todos los niños y niñas arrestados durante las recientes protestas que sacudieron al país. El organismo alertó por el impacto que la represión y la detención de menores pueden tener en su desarrollo y en el futuro de la sociedad iraní.
El director regional de UNICEF para Oriente Próximo y el norte de África, Edouard Beigbeder, señaló que existen informes que indican que numerosos menores permanecen privados de libertad, aunque se desconoce la cifra exacta y las condiciones en las que se encuentran. Subrayó además que los niños deben mantener contacto regular con sus familias y ser tratados con humanidad y dignidad, conforme al Derecho Internacional.
Las manifestaciones comenzaron como respuesta al deterioro de la situación económica y la caída en la calidad de vida, y rápidamente se extendieron por distintas regiones del país. Según cifras oficiales difundidas por Teherán, los enfrentamientos dejaron más de 3.000 muertos, entre civiles y miembros de las fuerzas de seguridad. No obstante, la organización Human Rights Activists eleva la cifra de fallecidos por encima de los 7.000.
UNICEF recordó que la República Islámica es firmante de la Convención sobre los Derechos del Niño y, por lo tanto, está obligada a respetar y garantizar esos derechos. En ese sentido, el organismo pidió que se permita el acceso de observadores independientes a los centros de detención para verificar la situación de los menores arrestados.
En paralelo, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció restricciones de visado contra 18 funcionarios iraníes por su presunta responsabilidad en violaciones graves de derechos humanos durante la represión. A su vez, Amnistía Internacional denunció que el apagón casi total de internet impuesto por el régimen facilitó la comisión de crímenes de lesa humanidad al impedir la circulación de información y la documentación de abusos.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a Irán a negociar un acuerdo “significativo” en medio del aumento de la tensión en Oriente Medio. Durante la inauguración de la denominada Junta de Paz, advirtió que, de no alcanzarse un pacto en los próximos días, Washington podría adoptar medidas más allá de la diplomacia.
En ese contexto, Estados Unidos desplegó el portaaviones USS Gerald R. Ford hacia el Mediterráneo y mantiene bombarderos estratégicos en alerta máxima, incrementando la presión sobre Teherán por su programa nuclear y sus capacidades balísticas.
