El Gobierno oficializó la designación de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, como integrante del Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe. Su ascenso en el concurso volvió a encender el debate sobre los mecanismos de selección judicial.
El Gobierno nacional oficializó mediante el decreto 445/2026 la designación de Emilio Rosatti como juez del Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe. La decisión generó cuestionamientos debido a que se trata del hijo de Horacio Rosatti, actual presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El magistrado de 45 años participó del concurso convocado para cubrir una vacante en el tribunal santafesino, al que se habían inscripto 88 postulantes. De ellos, 23 llegaron a la instancia del examen escrito realizado en Rosario en abril de 2022.
Según los antecedentes del concurso, Rosatti obtuvo una destacada calificación en la prueba escrita, con 88 puntos, ubicándose entre los mejores postulantes. Sin embargo, su desempeño en la evaluación de antecedentes profesionales fue considerablemente menor: quedó noveno con 62,6 puntos.
La situación cambió durante la etapa de revisión de impugnaciones. La subcomisión del Consejo de la Magistratura encargada de analizar los planteos modificó las posiciones y permitió que Rosatti avanzara hasta el tercer lugar del orden de mérito.
Finalmente, las entrevistas personales terminaron definiendo el resultado. Tras esa instancia, el postulante quedó ubicado en el primer puesto y logró integrar la terna elevada para la designación definitiva.
Aunque el procedimiento se desarrolló dentro de los mecanismos previstos por el Consejo de la Magistratura, la designación reavivó cuestionamientos sobre la influencia de los vínculos familiares en la Justicia argentina y volvió a poner bajo la lupa la transparencia de los concursos para ocupar cargos clave en los tribunales federales.
