Docentes, estudiantes e investigadores se movilizaron a Plaza de Mayo en defensa de la universidad pública y contra los recortes en educación y ciencia.
Miles de estudiantes, docentes, investigadores y trabajadores universitarios volvieron a movilizarse este martes en una nueva Marcha Federal Universitaria para reclamar mayor financiamiento para las universidades públicas y rechazar los recortes impulsados por el Gobierno nacional.
La protesta, que tuvo su acto central en Plaza de Mayo bajo la consigna “Por la educación, la universidad pública y la ciencia nacional”, se realizó en medio de un fuerte conflicto presupuestario y salarial que atraviesa al sistema universitario argentino.

La convocatoria coincidió además con la oficialización de un nuevo recorte de casi $110.000 millones destinados a educación, universidades y ciencia y tecnología, medida que profundizó el malestar en el sector.
Desde temprano, columnas de distintas universidades nacionales comenzaron a concentrarse sobre Avenida de Mayo y zonas aledañas. Participaron estudiantes, docentes, investigadores del Conicet, agrupaciones políticas, sindicatos y familias enteras, además de referentes culturales y artistas que expresaron públicamente su apoyo a la movilización.
Mientras el Gobierno nacional calificó la marcha como un “acto opositor” y desplegó el protocolo antipiquetes en las inmediaciones de Plaza de Mayo, las calles del centro porteño quedaron colmadas de manifestantes y banderas en defensa de la educación pública.
Uno de los principales reclamos apuntó al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso en 2025 y a la falta de actualización presupuestaria frente a la inflación.
“El deterioro es acumulativo”, sostuvo Germán Pinazo, investigador del Conicet y vicerrector de la Universidad Nacional de General Sarmiento. Según explicó, los trabajadores universitarios recibieron aumentos salariales inferiores a la inflación durante 25 de los últimos 28 meses.
“El problema no es la transparencia. El Gobierno sabe perfectamente cómo se ejecutan los fondos universitarios. Lo que hay es una decisión política de desfinanciar el sistema”, afirmó.
La crisis también impacta de lleno en la vida cotidiana de los docentes. Nicolás Podzik, profesor del CBC de la UBA, contó que además de dar clases trabaja como chofer de Uber para poder sostener sus ingresos.
“Ese tiempo que invertís en buscar otro trabajo te lo sacás de vivir, de compartir con tu familia o descansar”, relató durante la movilización.
En ese contexto, la Marcha Federal Universitaria volvió a convertirse en una de las principales expresiones de protesta social contra las políticas de ajuste del Gobierno nacional y en defensa de la educación superior pública, gratuita y de acceso masivo.
