De Rosario a Neuquén, gremios y organizaciones sociales salieron a la calle en rechazo al proyecto debatido en Diputados. Hubo alto acatamiento y actividades paralizadas en distintos sectores.
La jornada de paro nacional convocada por la CGT no se sintió únicamente en la Ciudad de Buenos Aires. En distintas provincias del país se registraron movilizaciones, actos y un marcado freno en la actividad pública y privada en rechazo a la reforma laboral que se debatió en el Congreso de la Nación Argentina.
En Santa Fe, la ciudad de Rosario fue escenario de una nutrida marcha encabezada por la Asociación de Empleados de Comercio, que recorrió la peatonal Córdoba. La columna, de varias cuadras de extensión, se movilizó con bombos y consignas contra la iniciativa legislativa. Dirigentes sindicales destacaron el nivel de adhesión y cuestionaron el impacto que, según sostienen, tendría la reforma en los derechos laborales y el comercio.
En Tucumán, sindicatos, organizaciones sociales y partidos políticos se concentraron en Plaza Independencia, frente a la Casa de Gobierno. La convocatoria reunió a gremios estatales y docentes, con discursos críticos hacia el Gobierno nacional. Durante la mañana hubo momentos de tensión cuando la Policía reforzó el vallado para impedir el avance de manifestantes, lo que provocó cortes intermitentes en el tránsito céntrico.
Córdoba registró uno de los niveles más altos de acatamiento. La medida afectó la administración pública, el sistema educativo, los bancos, la industria y el transporte. Gremios como la UEPC, la UOM y La Bancaria se sumaron a la protesta, mientras que la adhesión de la UTA impactó de lleno en el servicio urbano e interurbano. También se suspendieron actividades deportivas y hubo cancelaciones en vuelos. En el centro cordobés se produjo un episodio aislado cuando un manifestante arrojó una bomba de estruendo debajo de un vehículo en circulación.
En Mendoza, la concentración se realizó en un punto clave de acceso a la capital provincial, donde confluyeron ATE, la UTEP y otras organizaciones sociales. La protesta incluyó cortes parciales y consignas contra la reforma.
Más al sur, en Neuquén, la movilización tuvo como epicentro el monumento al general San Martín. Desde allí partió una marcha que recorrió el centro de la ciudad con fuerte presencia de sindicatos estatales y docentes. La actividad en organismos públicos funcionó con guardias mínimas y servicios reducidos.
De este modo, el paro mostró un alcance federal y replicó en el interior del país el clima de tensión que también se vivió en la Capital, con protestas que evidenciaron el rechazo sindical a la reforma laboral en debate.
