La Facultad de Ingeniería de La Plata participa del proyecto SABIA-Mar de la CONAE con dos instrumentos esenciales para la navegación y recolección de datos ambientales desde el espacio.
La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) vuelve a posicionarse en el centro del desarrollo aeroespacial argentino. Luego de su participación en la misión Artemis II de la NASA mediante el satélite Atenea, la unidad académica platense trabaja ahora en el proyecto SABIA-Mar, el satélite de observación oceánica impulsado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
El nuevo desafío tecnológico tiene un objetivo estratégico: monitorear los océanos y las zonas costeras para obtener información clave sobre productividad marina, ecosistemas, dinámica costera, calidad del agua y recursos pesqueros.
En ese marco, la Facultad de Ingeniería desarrolla dos componentes fundamentales para el funcionamiento del satélite. Por un lado, un receptor satelital de datos ambientales destinado a recolectar información meteorológica desde el espacio. Por otro, un receptor GNSS para aplicaciones espaciales, que permitirá la navegación y localización precisa del satélite en órbita.
Desde la UNLP remarcan que ambos instrumentos forman parte del núcleo técnico de la misión, ya que garantizan tanto la precisión operativa como la confiabilidad de los datos obtenidos por el SABIA-Mar.

Un proyecto estratégico para la Argentina
La misión SABIA-Mar apunta a fortalecer la capacidad nacional de observación terrestre con foco en el Atlántico Sur y las costas argentinas. Para un país con más de 4.000 kilómetros de litoral marítimo y una importante actividad pesquera, disponer de tecnología propia para monitorear sus recursos naturales representa una herramienta clave en términos científicos, ambientales y económicos.
La participación de la Facultad de Ingeniería no surge de manera aislada. El antecedente del satélite Atenea en la misión Artemis II consolidó años de trabajo en investigación, formación de profesionales y articulación con organismos como la CONAE.
En un contexto complejo para el sistema científico argentino, el avance de desarrollos tecnológicos desde una universidad pública vuelve a poner a La Plata como uno de los polos más importantes del país en materia aeroespacial.
Aunque el SABIA-Mar todavía no tiene fecha confirmada de lanzamiento, el proyecto continúa avanzando y podría consolidar a la UNLP como actor permanente dentro del programa espacial argentino en los próximos años.
