La Justicia de La Plata consideró que el episodio tuvo relación con la actividad laboral. El trabajador sufrió graves secuelas neurológicas tras una descompensación cardíaca.
Un Tribunal del Trabajo de La Plata condenó a una Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) a pagar una indemnización superior a los $350 millones a un empleado que sufrió un infarto mientras trabajaba y quedó con severas secuelas que cambiaron por completo su vida.
Según consta en el expediente, César F. se desempeñaba en una empresa desde 2009 y, desde 2021, trabajaba bajo un esquema de turnos rotativos que, de acuerdo con la demanda, le generó un importante nivel de estrés y afectó su vida cotidiana.
El hecho ocurrió el 24 de noviembre de ese año, cuando el trabajador comenzó a sentir un fuerte dolor en el pecho, mareos y malestar general mientras cumplía funciones en la planta. Al dirigirse a la enfermería, la encontró cerrada y, ante la ausencia de asistencia médica inmediata, fue trasladado en un remis hacia el Sanatorio Argentino.
Durante el trayecto sufrió una grave descompensación cardíaca que derivó en importantes secuelas neurológicas. Como consecuencia, quedó con cuadriparesia, limitaciones motoras severas y necesidad de asistencia permanente.
Tras analizar el caso, la Justicia reconoció el episodio como un accidente de trabajo y ordenó a la ART abonar una indemnización de $285.980.239,88. Con los intereses acumulados, el monto total asciende a $351.246.415,17.
El fallo descartó algunos planteos vinculados a daños y perjuicios, pero hizo lugar al reclamo dentro del régimen de riesgos laborales, considerando acreditada la relación entre el episodio sufrido y las prestaciones que debía brindar el sistema.
