Gremios y estudiantes marcharon hacia Miraflores para exigir mejoras salariales y mayor transparencia, mientras el oficialismo respondió con un operativo policial y una contramarcha.
Miles de trabajadores y estudiantes se movilizaron este jueves en Caracas para reclamar mejoras salariales y condiciones económicas más claras, en una jornada marcada por incidentes, represión policial y fuerte tensión política.
La protesta se produjo un día después de que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunciara un aumento del salario mínimo a partir del 1 de mayo, aunque sin precisar montos ni criterios. Esta falta de definiciones fue uno de los principales reclamos de los gremios, que denuncian que los ingresos permanecen prácticamente congelados desde hace años.
Los manifestantes intentaron avanzar hacia el Palacio de Miraflores, sede del gobierno, pero fueron frenados por un fuerte operativo de seguridad. Según reportes, las fuerzas policiales utilizaron gases lacrimógenos y desviaron la movilización hacia calles internas para impedir su llegada al centro político del país.
En paralelo, el oficialismo organizó una contramarcha encabezada por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), impulsada por el dirigente Diosdado Cabello, lo que incrementó la tensión en las calles.
Entre los reclamos, referentes opositores como María Escalona exigieron “un salario digno, la libertad de los presos políticos y elecciones libres”. Como forma de protesta, algunos manifestantes exhibieron huesos de res para graficar la pérdida del poder adquisitivo.
El contexto de la movilización está marcado por meses de creciente conflictividad social tras cambios políticos y presiones internacionales. El país enfrenta una profunda crisis económica, con impacto en el poder adquisitivo, el abastecimiento y la migración.
En ese marco, Rodríguez reconoció recientemente dificultades en la política salarial y los efectos de la crisis, aunque atribuyó gran parte del deterioro a las sanciones internacionales encabezadas por Estados Unidos.
La jornada dejó en evidencia el delicado escenario social y político que atraviesa Venezuela, donde los reclamos económicos se combinan con demandas institucionales en un clima de creciente tensión.
